Proyecto a Largo Plazo exhibido en la Bienal Argentina de Fotografía Documental
y, además, forma parte la Muestra Anual de Fotoperiodismo Argentino del año 2016
En la provincia de Chaco, Argentina, desde el año 1884 se viene realizando un genocidio invisible de las etnias originarias que habitan esta zona.
En sus comienzos, con una feroz y violenta matanza por medio de armas de fuego hasta la actualidad, por métodos siniestros y metodológicamente aplicados como la des culturización, violencia racial, quite de tierras nativas, desconocimiento de su propia identidad y exterminio por enfermedades como la tuberculosis, desnutrición y el mal de Chagas-Mazza que se combinan entre ellas y resultan en un efecto mortal.
Las etnias nativas comprendidas en ésta región por las tribus Qom, Wichí y Mocoví están actualmente al borde de la pérdida total de identidad, cultura y modo de vida ancestral, rodeadas por una sociedad de consumo que las va empobreciendo en todo nivel, día a día, con promesas de bienestar y un falso respeto y comprensión de sus orígenes y manera de ver el mundo.
Considerándose ellos mismos como parte de la naturaleza y no dueños de ella, sobreviven en un entorno limitado y en muchos casos deteriorados, dotados de fuentes naturales de agua que los enferma, ya que hoy muchas se encuentran contaminadas, y extensiones de tierras empobrecidas en fauna y flora. Estos últimos, los tesoros más preciados por la sociedad moderna.
En la actualidad, algunos pequeños grupos de aborígenes de distintas etnias, conscientes de su crítico presente, tratan de dar una última batalla, resistiendo y transmitiendo costumbres ancestrales casi extintas a nuevas generaciones, que están mediando entre su verdadero origen y tentaciones que impone el ‘hombre blanco’
donde debajo reside el interés por la explotación de las riquezas naturales de los territorios que ellos protegen.